María José Andrade

Fundadora de Mujeres valientes

Lo de Rosa Siles en Ellas Lideran fue un chute de inspiración de los buenos. Llegó con esa mezcla de serenidad y carácter que tiene, y en cinco minutos ya nos tenía a todos en el bolsillo. Habló de liderazgo, pero sin el rollo teórico de siempre: habló de personas, de propósito, de cómo liderar sin perder el norte ni la humanidad. Hubo un momento en medio de la charla en el que se paró todo —literalmente— para un abrazo de esos de verdad, de los que no se planean y dicen más que mil palabras. Ese instante lo resumió todo: el liderazgo también va de empatía y conexión.

Y es que Rosa no solo habló, removió. Su forma de comunicar engancha, te hace pensar, te hace reírte de ti mismo y a la vez te invita a dar un paso más. Al terminar, el ambiente era otro: caras sonrientes, conversaciones que seguían en el café y esa sensación de haber vivido algo auténtico. Rosa no vino a dar una ponencia; vino a tocar fibras. Y lo consiguió.