Muchas mujeres deberían ser consejeras. http://kelseymichaelsfineart.com/kelseymichaels/Artists/Pages/Albert_Curtis.html Yo soy consejera. Es duro pero es importante. Las mujeres siguen siendo minoría absoluta en la alta dirección de las compañías del Ibex 35, la élite empresarial española. 19 de las 35 empresas del selectivo tienen actualmente una o cero mujeres en su equipo de alta dirección. El cómputo tiene en cuenta a las personas de la alta dirección que no están a la vez en el consejo de administración. Se basa en los informes de Gobierno Corporativo del ejercicio 2017 presentados hasta ahora por las empresas y en los datos de las propias firmas.

Las mujeres no queremos consejos, queremos ser consejeras. Las mujeres necesitamos oportunidades consistentes, no sólo consejos. http://para-sol.ca/wordpress/wp-admin/ Las mujeres queremos poder. Así de alto y así de claro. Estamos preparadas, tenemos ganas y apetito. Sí, por supuesto que somos líderes, empáticas y todo lo que ya sabemos, pero lo importante es que queremos que se nos reconozca, no por ser mujeres sino por lo que hacemos y conseguimos.

Es decir, claro que hay de todo, mujeres que lo hacen bien y otras que no. Las cosas como son. Pero la cuestión es que queremos que se nos reconozca y comienzo por aplicarme la lección y contaros que desde mi humilde punto de vista http://marylandinternationalschool.org/?p=1 la mujeres tenemos la oportunidad y la gran responsabilidad de hacer red, de ayudarnos, de comprometernos con nosotras. No hablo de un corporativismo cerrado, hablo de ayudarnos, de sentirnos y estar verdaderamente conectadas como alguna vez me habéis escuchado decir.

Pero no es solo cuestión de mujeres unidas, es que seamos capaces de trabajar en red hombres y mujeres utilizando el capital social, la influencia en compañías y la credibilidad para apostar por mujeres. Queremos que quienes tienen la capacidad, la relevancia y posición profesional y empresarial nos ayuden sin pensarlo dos veces a crecer y progresar en nuestras carreras.

He tenido la suerte de conseguirlo, me han ayudado a llegar allí donde quería apostando por mí. Prueba de ello es mi cometido como consejera en la multinacional noruega ( miembro del Consejo de Administración) Interoil desde 2014. Hoy aquí en Oslo. Porque nosotras, el talento femenino, no tenemos fronteras.